Cuando hablamos de ortodoncia infantil, muchos padres piensan que hay que esperar a que hayan salido todos los dientes definitivos. Sin embargo, hay determinados problemas de mordida, posición dental o crecimiento de los maxilares que pueden detectarse mucho antes.
La ortodoncia interceptiva en niños permite actuar durante la etapa de crecimiento cuando existe una alteración que puede beneficiarse de una intervención temprana. Su objetivo no es simplemente conseguir unos dientes más alineados, sino favorecer un desarrollo adecuado de la boca y evitar que determinados problemas se vuelvan más complejos con el paso de los años.
Eso no significa que todos los niños necesiten ortodoncia a una edad temprana. Precisamente, una valoración a tiempo sirve para distinguir cuándo es conveniente tratar y cuándo lo mejor es simplemente realizar un seguimiento.
¿Qué es la ortodoncia interceptiva?
La ortodoncia interceptiva es un tipo de tratamiento que se realiza durante la infancia, mientras los huesos maxilares todavía están creciendo y el niño se encuentra normalmente en una etapa de dentición mixta, en la que conviven dientes de leche y dientes definitivos.
A diferencia de la ortodoncia que se realiza cuando ya ha finalizado gran parte del crecimiento, la ortodoncia interceptiva puede aprovechar esta etapa para guiar o modificar determinados aspectos del desarrollo de los maxilares y de la mordida.
Dependiendo del problema detectado, pueden utilizarse diferentes tipos de aparatos, fijos o removibles. La elección siempre debe realizarse después de estudiar de manera individual la boca, la mordida y el crecimiento del niño.
¿Para qué sirve la ortodoncia interceptiva en niños?
Su finalidad depende de cada caso. No todos los niños presentan el mismo patrón de crecimiento ni necesitan el mismo tratamiento.
La ortodoncia interceptiva puede estar indicada para:
- Corregir determinadas mordidas cruzadas.
- Actuar ante discrepancias en el crecimiento de los maxilares.
- Mejorar problemas relacionados con una mandíbula o un maxilar que se desarrollan de forma poco equilibrada.
- Crear espacio cuando existe una falta importante para la correcta erupción de los dientes.
- Intervenir sobre determinados hábitos que pueden afectar al desarrollo de la boca.
- Favorecer unas mejores condiciones para la erupción de los dientes permanentes.
El objetivo es aprovechar el crecimiento del niño cuando hacerlo puede aportar un beneficio real.
¿A qué edad conviene llevar a un niño al ortodoncista?
Una primera valoración de ortodoncia puede realizarse alrededor de los 6-7 años, coincidiendo con la aparición de los primeros dientes permanentes y el inicio de la dentición mixta.
Esta primera visita no significa necesariamente comenzar un tratamiento.
En muchos niños, la conclusión después de la revisión será simplemente: todavía no necesitamos hacer nada. En ese caso, el ortodoncista puede establecer controles periódicos para observar cómo evolucionan los dientes, los maxilares y la mordida.
En otros casos, detectar una alteración durante esta etapa permite valorar una intervención que sería diferente o más limitada que si se esperase hasta que el crecimiento estuviera más avanzado.
¿Qué señales pueden indicar que conviene consultar al ortodoncista?
Aunque muchas alteraciones solo pueden diagnosticarse correctamente durante una exploración profesional, existen algunas situaciones que pueden llamar la atención de las familias.
Por ejemplo:
- Dientes que parecen tener muy poco espacio para salir.
- Dientes superiores e inferiores que no encajan correctamente.
- Mordida cruzada.
- Mandíbula que parece desviarse al cerrar la boca.
- Dificultad para morder determinados alimentos.
- Pérdida demasiado temprana o tardía de dientes de leche.
- Hábito prolongado de chuparse el dedo.
- Uso prolongado del chupete.
- Respiración habitual por la boca.
- Dientes anteriores excesivamente adelantados.
La presencia de alguna de estas señales no significa automáticamente que el niño necesite ortodoncia interceptiva. Sí puede ser un buen motivo para realizar una valoración.
¿Por qué puede ser importante detectar estos problemas durante el crecimiento?
La principal ventaja de realizar revisiones tempranas es que permiten observar la boca en una etapa en la que todavía se están produciendo muchos cambios.
Cuando existe un problema relacionado con el desarrollo de los maxilares, esperar hasta la adolescencia puede hacer que algunas posibilidades terapéuticas sean diferentes.
Por eso, el diagnóstico temprano permite al ortodoncista decidir entre tres posibilidades: tratar ahora, controlar la evolución o esperar al momento más adecuado.
Y esa última opción también es importante. En ortodoncia infantil no se trata de comenzar tratamientos cuanto antes, sino de hacerlo cuando existe una indicación y en el momento adecuado para cada niño.
¿La ortodoncia interceptiva evita llevar brackets después?
No necesariamente.
Esta es una de las dudas más frecuentes de los padres. Un tratamiento interceptivo puede corregir o mejorar determinados problemas durante el crecimiento, pero algunos niños necesitarán posteriormente una segunda fase de ortodoncia cuando hayan erupcionado los dientes permanentes.
Por ejemplo, más adelante puede ser necesario utilizar brackets u otro sistema de ortodoncia para terminar de corregir la posición de los dientes.
Por tanto, el objetivo de la ortodoncia interceptiva no debe entenderse como evitar siempre una ortodoncia posterior, sino como tratar determinados problemas en el momento en el que puede resultar más adecuado hacerlo.
Ortodoncia interceptiva y ortodoncia infantil: ¿son lo mismo?
No exactamente.
La ortodoncia infantil es un concepto amplio que engloba los tratamientos de ortodoncia realizados durante la infancia. Dentro de ella podemos encontrar la ortodoncia interceptiva, pero también otros tratamientos realizados en etapas posteriores.
La ortodoncia interceptiva se caracteriza especialmente por intervenir mientras existe crecimiento y ante problemas en los que esa etapa puede desempeñar un papel importante.
Por eso, dos niños de la misma edad pueden recibir recomendaciones completamente diferentes después de una revisión.
¿Cómo es una primera valoración de ortodoncia infantil?
La primera consulta debe servir, sobre todo, para conocer cómo se está desarrollando la boca del niño.
El ortodoncista estudiará aspectos como:
- La posición y erupción de los dientes.
- La forma en la que encajan ambas arcadas.
- El desarrollo del maxilar y de la mandíbula.
- El espacio disponible para los dientes permanentes.
- La presencia de hábitos que puedan influir en el desarrollo oral.
Si es necesario, el estudio puede completarse con las pruebas diagnósticas correspondientes para disponer de una visión más precisa del caso.
A partir de ahí, se explica a la familia qué se ha observado y cuál es la recomendación: comenzar un tratamiento, realizar controles periódicos o esperar.
Cada niño necesita su propio momento
Uno de los aspectos más importantes de la ortodoncia infantil es evitar las generalizaciones.
Que un compañero de clase lleve un determinado aparato no significa que otro niño de la misma edad lo necesite. El desarrollo dental y óseo es diferente en cada paciente y el tratamiento debe planificarse teniendo en cuenta esas particularidades.
Por eso, antes de hablar de aparatos o de duración del tratamiento, es necesario realizar un diagnóstico individualizado.
Ortodoncia interceptiva en Coín en Clínica Dental Vitelier
En Clínica Dental Vitelier, en Coín, realizamos valoraciones de ortodoncia infantil para estudiar cómo están evolucionando la mordida, los dientes y el crecimiento de los maxilares.
Nuestra ortodoncista, Margarita Pérez, cuenta con una amplia trayectoria profesional en Coín y experiencia en ortodoncia infantil e interceptiva, además de ortodoncia con brackets y ortodoncia invisible.
Nuestro enfoque parte de una idea sencilla: no todos los niños necesitan tratamiento temprano, pero todos deben recibir una valoración adecuada en el momento oportuno.
Cuando no es necesario intervenir, realizamos seguimiento. Y cuando existe una indicación para hacerlo, explicamos a la familia el motivo, las alternativas y los objetivos del tratamiento con claridad.
Preguntas frecuentes sobre ortodoncia interceptiva en niños
¿A qué edad se puede empezar la ortodoncia interceptiva?
No existe una edad idéntica para todos los niños. Una primera valoración puede realizarse alrededor de los 6-7 años, pero el momento de comenzar un tratamiento dependerá del desarrollo y del problema que presente cada paciente.
¿Todos los niños necesitan ortodoncia interceptiva?
No. Muchos niños únicamente necesitarán revisiones periódicas hasta que llegue el momento adecuado para valorar una ortodoncia posterior.
¿La ortodoncia interceptiva duele?
Los aparatos pueden producir cierta sensación de presión o pequeñas molestias durante el periodo inicial de adaptación, pero normalmente los niños se acostumbran progresivamente.
¿Cuánto dura un tratamiento de ortodoncia interceptiva?
Depende del problema que se quiera corregir, del tipo de aparato utilizado, del crecimiento y de la colaboración del niño. Por eso no es recomendable establecer una duración sin estudiar previamente el caso.
¿Después necesitará brackets u ortodoncia invisible?
Es posible. La ortodoncia interceptiva y la ortodoncia posterior tienen objetivos diferentes. Algunos pacientes necesitarán una segunda fase para terminar de alinear y ajustar la mordida una vez hayan salido los dientes permanentes.
Una revisión temprana puede ayudar a decidir el mejor momento
En ortodoncia infantil, detectar pronto un problema no significa necesariamente tratar pronto. Significa disponer de información para elegir el momento adecuado y evitar tomar decisiones cuando determinadas etapas del crecimiento ya han pasado.
Si tienes dudas sobre la mordida o el desarrollo dental de tu hijo, en Clínica Dental Vitelier en Coín podemos realizar una valoración y explicarte de forma sencilla cómo está evolucionando su boca y si necesita tratamiento o simplemente seguimiento.
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